21 sept. 2017

Kingsman: El círculo de oro (Kingsman: The Golden Circle)

 
Ya se ha publicado mi crítica de la nueva Kingsman: El círculo de oro (Kingsman: The Golden Circle, Matthew Vaughn, 2017) en Underbrain Mgz:


Estupenda secuela que no supera la original pero mantiene el nivel. Si os gustó la anterior, seguro que la disfrutáis.


20 sept. 2017

El asesino de la isla (The Slayer)

 
Arrow Video ha rescatado del olvido El asesino de la isla (The Slayer, J. S. Cardone, 1981), un antecedente de Pesadilla en Elm Street (A Nightmare on Elm Street, Wes Craven, 1984). Este film de terror estuvo perdido durante décadas en ediciones en VHS censuradas, recortadas y con pésima calidad de imagen y horrendas ediciones en DVD que eran versiones digitales de esas ediciones en VHS.

Kay (Sarah Kendall) y su marido David (Alan McRae) aceptan la invitación de irse de vacaciones a una casa en una isla que les ha hecho Eric (Frederick J. Flynn), hermano de Kay, y su esposa, Brooke (Carlo Kottenbrook). Desde hace un tiempo, Kay sufre de insomnio y terribles pesadillas, así que estas vacaciones son un intento de eliminar estos terribles sueños. Pero cuando los asesinatos empiezan, queda claro que las pesadillas no desaparecen sino que se hacen realidad.

Como he mencionado al principio, el argumento de The Slayer recuerda bastante al de la posterior Pesadilla en Elm Street. Con eso no quiero decir que Wes Craven se inspirara en esta película ni mucho menos, pero resulta interesante que, durante principios de los 80, los sueños y las pesadillas cada vez tuvieran una mayor presencia en el género. Cardone cuenta que la inspiración para su película la obtuvo de los relatos clásicos de H. P. Lovecraft de trama onírica. Como le sucede a muchos protagonistas de los relatos de Lovecraft, Kay nunca es tomada en serio cuando expresa sus terrores nocturnos, hasta que ya es demasiado tarde.

Se ha criticado que el desarrollo de The Slayer es algo lento. Es verdad que Cardone dedica bastante tiempo a crear una atmósfera inquietante y llena de suspense, tal vez más del necesario. Pero, desde mi punto de vista, eso no hace más que las escenas sangrientas tengan un mayor impacto. Si tenemos en cuenta que las interpretaciones son bastante buenas y la solitaria ambientación muy efectiva, los esfuerzos de Cardone en crear esa atmósfera obtienen buenos resultados. The Slayer es un efectivo y logrado film de terror que se merece salir de la oscuridad.

Yo no estaba familiarizado con este film y ha sido todo un descubrimiento para mí. Si también os atraen las atmósferas inquietantes y los terrores oníricos os invito a descubrir si se trata de una pesadilla o es... The Slayer.


8 sept. 2017

IT

Ya podéis leer lo mucho que disfruté con IT (Andy Muschietti, 2017) en Underbrain Mgz, clicando aquí:


Tras la terrible experiencia que fue La Torre Oscura (The Dark Tower, Nicolaj Arcel, 2017), disfrutar de nuevo con una adaptación de una novela de Stephen King en la gran pantalla ha sido maravilloso. En especial, la adaptación de esta novela que es mi favorita. Id todos a verla.


6 sept. 2017

Terror sin fin (Night Terrors)


Como ya mencioné en el artículo que escribí al hacerse pública la muerte de Tobe Hooper, quiso la casualidad que estuviera repasando una de sus menos conocidas películas antes de saber la terrible noticia. Mi interés por este título radica en el conocido hecho de que, a partir de los años 90 y, especialmente, durante el siglo XXI, la carrera de Hooper había entrado en decadencia, consiguiendo sobrevivir dirigiendo episodios de televisión y películas editadas directamente en el mercado doméstico. Tenía curiosidad por ver qué títulos de esta época podían ser reivindicables.

Supe originalmente de la existencia de Terror sin fin (Night Terrors aka Nightmare, 1993) por la revista Fangoria, que por aquel entonces editaba ediciones Zinco. Recuerdo leer una entrevista a Robert Englund a raíz de su papel en este film, adornada con fotografías que despertaron mi interés. Cuando finalmente la encontré en vídeo no me pareció gran cosa, más allá de disfrutar con la poderosa presencia de la actriz protagonista, Zoe Trilling. Viéndola de nuevo ahora, es fácil entender qué me atrajo de este film siendo un inmaduro adolescente y qué no, y qué me atrae ahora como inmaduro adulto y qué no.

El film transcurre en dos momentos temporales. Primero nos introduce a Robert Englund como el marqués de Sade, siendo torturado en una prisión, en algún momento a finales del XVIII y principios del XIX (Sade murió en 1814). Las secuencias de Sade en prisión sirven como contrapunto a la historia del presente, en la que la joven Genie (Zoe Trilling) llega al Cairo para visitar a su padre, el doctor Matteson (William Finley), mientras este lleva a cabo ciertos trabajos de arqueología. Genie se verá pronto involucrada en los aspectos menos sanos de la vida nocturna del Cairo, mezclándose con una secta sadomasoquista encabezada por Paul Chevaller (Englund), descendiente del marqués de Sade.

Queda claro que este no es un film perfecto y creo que los elementos que más me hicieron disfrutar del film puede que descoloquen/no sean apreciados por otros espectadores o personas normales. Se nos presenta a Genie como el producto de una estricta educación religiosa, el siempre genial Finley interpreta a su padre como un fanático religioso algo desequilibrado con afición por las cuerdas, así que la joven se ve más que predispuesta a romper todos los tabúes imaginables. Parte de esta rebelión contra el padre implica tomar drogas, lo que proporciona una serie de secuencias alucinógenas nada despreciables. Además de las alucinaciones, Genie también tiene memorables pesadillas y sueños, enlazados con el marqués de Sade.

Todo ello da como resultado un film que tal vez no es muy impresionante como cinta de terror o thriller erótico, pero desde luego resulta tremendamente entretenido gracias a sus momentos oníricos y asesinatos. Las interpretaciones de Englund y Finley, como siempre, no decepcionan, aunque Trilling no destaque precisamente como actriz. La misteriosa Trilling, también conocida como Geri Betzler, se ha ganado un seguimiento de culto gracias a las diversas películas de terror en las que intervino, aunque se retiró pronto del mundo de la interpretación. No muy hábil como actriz es innegable que, como ya he dicho antes, su poderosa presencia la hace siempre interesante.

Terror sin fin, desde luego, no se encuentra entre lo mejor del director tejano, pero no por ello resulta menos interesante. No lo recomiendo a todo el mundo, pero si la mezcla de alucinaciones, sueños y sadismo os parece atractiva, dadle una oportunidad.


5 sept. 2017

Milano odia: la polizia non può sparare aka Almost Human

 
La reciente edición inglesa en Blu-ray de Milano odia: la polizia non può sparare (1974), bajo su más popular título Almost Human, dirigida por el siempre interesante Umberto Lenzi, es la excusa perfecta para recuperar este violento clásico con una memorable banda sonora de Ennio Morricone.

Giulio Sacchi (Tomas Milian) es un criminal de poca monta cuyo consumo continuado de pastillas y alcohol lo está transformando en un violento psicópata. Tras estropear un atraco, decide que ha llegado la hora de ir a lo grande y, con la ayuda de sus compinches Carmine (Ray Lovelock) y Vittorio (Gino Santercole), decide secuestrar a la hija de un millonario, la pobre Marilù Porrino (Laura Belli). Giulio inicia así una brutal serie de crímenes y asesinatos, ya que está determinado a matar a todo el que se le ponga por delante. El único que se atreve a darle caza es el inspector Walter Grandi (Henry Silva), un policía obsesionado con poner fin a la orgía de violencia de Giulio.

Lenzi, para crear este brutal poliziottesco, usó la influencia del cine negro francés y la mezcló con el inquieto y revuelto ambiente social que, en ese momento, se vivía en Italia. De hecho, los secuestros se habían empezado a popularizar como crimen, de ahí la idea para Milano odia. El resultado final es un film tenso y muy violento, que destaca por las interpretaciones de Tomas Milian y Henry Silva. Aunque, claro, se disfruta más del trabajo de Silva en la pista de audio inglés y del de Milian en la pista de audio italiano, aunque no es suya la voz sino de Ferruccio Amendola, un actor escogido personalmente por Milian.

La principal baza del film es la manera en que Lenzi presenta el rastro de destrucción que va dejando Giulio a su paso. A pesar de ser mostrado como un desequilibrado psicópata, también tiene la astucia suficiente como para burlar los esfuerzos del inspector Grandi para atraparlo, lo cual aumenta la frustración de Grandi hasta conducirlo a llevar a cabo acciones extremas. La espera por el inevitable enfrentamiento entre ambos y por ver qué nueva atrocidad llevará a cabo Giulio llenan de tensión el metraje del film.

En definitiva, un clásico del género, que imagino de sobras conocido por los aficionados, pero que ahora muchos iniciados tienen la oportunidad de descubrir.