5 jul. 2010

Demons (Dèmoni)



Demons (Dèmoni, 1985) de Lamberto Bava es una película tremendamente popular entre los aficionados la género de terror. Gore, salvaje y sin concesiones también resulta tremendamente divertida y, en momentos, absurda (de una buena manera). Si bien la película tiene un extenso reparto (que incluye a Michele Soavi, director de la imprescindible Dellamorte Dellamore [1994]), las autenticas estrellas de la película son los fabulosos efectos especiales del equipo comandado por el maestro Sergio Stivaletti. Muchos descubrieron esta maravilla en la época dorada de los videoclubs; en mi caso la descubrí en el añorado Noche de Lobos:



Bava, hijo del maestro Mario Bava, dirigió un guión escrito entre él, Franco Ferrini y el productor de la película: el inigualable Dario Argento; el guión se basaba en una argumento original de Dardano Sacchetti. La banda sonora fue compuesta por el entonces ex Goblin Claudio Simonetti y en ella abunda el heavy metal y el rock duro.

El escenario principal es un cine (cuyos exteriores pertenecen a un cine real en Alemania llamado Goya y que desde entonces acoge convenciones de cine de terror, los interiores obviamente son en un estudio) al cual acuden varias personas que han cogido una de las entradas que regalaba por el metro y la calle un extraño sujeto. Cuando empieza la película se dan cuenta de dos cosas: que es una película de terror sobre demonios y que los hechos en la película empiezan a resonar en la realidad. Muy pronto unos enloquecidos endemoniados empezaran a matar indiscriminadamente a los espectadores que, al intentar huir, descubren que están encerrados en el cine. Empieza entonces la batalla por la supervivencia de los espectadores.

La película avanza a un ritmo acelerado que apenas permite dar un respiro al espectador. El único momento en el que la película se para es cuando asistimos a la primera transformación de una persona en demonio. A partir de ahí es un descontrol salvaje. La pareja protagonista George y Cheryl (Urbano Barberino y Natasha Hovey) son los únicos a los que se desarrolla un poquito, pero no vamos a disfrutar de esta película por el fantástico desarrollo de los personajes sino por las emociones fuertes y la adrenalina que nos desata por dentro.

La película no pretende otra cosa que ofrecernos un imperecedero espectáculo de horror y lo consigue con gran éxito. Por las mismas fechas Bigas Luna estrenó Angustia que también trataba de cine dentro de cine, en esta caso sobre un asesino dentro de un cine (algo que ya aparecía en el slasher ochentero Sabe que estás sola [He Knows You're Alone, Armand Mastroianni, 1980]), pero la película de Luna peca de pedantería y de un exceso de trucos equivalente a estar diciendo continuamente al espectador: "mira que original y listo que soy, se me ha ocurrido a mí solo." Pues lo siento, Bigas, ni una cosa ni la otra.

Como no podía ser de otra manera debido a su gran éxito nos llegó al año siguiente: Demons 2 (Dèmoni 2: L'incubo ritorna, 1986) con Lamberto Bava de nuevo en la dirección y con el mismo equipo en el guión, incluido Sacchetti. Hasta repiten algunos actores pero interpretando papeles diferentes. Esta vez Bava quería hacer una película más suave que la anterior y que no fuera tan cafre y sangrienta, añadiendo además más toques de humor. Este cambio se refleja en la banda sonora original de Simon Boswell y en el uso de música pop new age de grupos como The Smiths, The Cult y Dead Can Dance. La película se ambienta en un lujoso edificio autosuficiente en el cual se presentan los demonios a través en esta ocasión de la televisión (un sutilísimo comentario satírico social) y empiezan a cargarse a los inquilinos. Ciertamente no es una experiencia tan radical como la primera pero no deja de ser divertida. Fue también la presentación como actriz de Asia Argento, aunque todavía no era legal sentir por ella lo que nos hace sentir ahora.



2 comentarios:

Roger dijo...

Buenas Raúl. Vi Demons hace años alquilada en el viedoclub, movido por los comentarios entusiastas que me hacía un compañero de EGB. No me pareció gran cosa y no me dejó un gran recuerdo. Era época de descubrimientos como Posesión Infernal y Demons no dejó la misma sensación. (Seguramente eran más las ganas que yo tenia de que molara haciéndome mi película viendo la tapa/cartel, que por cierto me encanta)

La volví a ver hace un par de noches y me lo pasé bastante bien. La encontré gamberra y con algunos momentos bastante buenos (Soavi repartiendo entradas después del susto a la protagonista, el paseo en moto por el cine, lástima que no estuviese mejor hecho, o la escena final en el coche y el chico sentado mirando mientras se aleja). Las últimas escenas a partir de que suben al tejado me sorprendieron gratamente.

Aún así, el montaje, algunos diálogos, y alguna escena que considero fallida (lo de la pareja en el tubo de ventilación lo considero muy mal resuelto, punks tontos como carnaza tampoco ayudan) hacen que para mi la peli sea mala, pero ojo, muy disfrutable. Yo por lo menos me lo pasé mejor que cuando la vi por primera vez.

La segunda se me hizo muy pesada y ridícula. Mucha curiosidad por ver a Asia de joven quizá (no, no soy un pervertido).

Finalmente decir que un remake italiano de Demons que mantuviera su gamberrismo gore eliminando malos diálogos y situaciones absurdas (vendiendo un estreno en 3D a las víctimas?)si lo suscribiria. Considero que en este caso si se puede mejorar o se justifica rehacer una película.

Saludos y felicidades por el blog!

Raül Calvo dijo...

Completamente de acuerdo contigo en que la adición de los punks sobra y le quita claustrofobia a la película. En definitiva, Demons no es realmente una buena película pero es muy divertida de ver por lo delirante que es.

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