20 feb. 2013

Un giallo para mujeres


Esta no era la perspectiva original que tenía pensada para hablar del fantástico clásico giallo La perversa señora Ward (Lo strano vizio della Signora Wardh, Sergio Martino, 1971). Pero, mientras buscaba información interesante sobre esta maravilla, tropecé con un curioso artículo de Lianne Spiderbaby en la página web de Fangoria dentro del ciclo "Mes de las mujeres en el cine de terror". En él, la autora habla de cómo este es un film perfecto para ser disfrutado por las mujeres, seguramente debido a que está protagonizado por uno de los personajes femeninos más complejos y redondos de la historia del género.

Este genial clásico de Sergio Martino es un film muy complejo desde el punto de vista psicológico. La trama gira en torno a la en realidad nada perversa Julie Wardh, que interpreta con voluptuosa maestría Edwige Fenech. Su regreso a Viena, acompañada de su marido diplomático Neil Wardh (Alberto de Mendoza), coincide con una serie de asesinatos en los cuales un maníaco se dedica a matar mujeres inocentes con una navaja de afeitar.

Esta trama parece ser la habitual del género: tenemos el clásico asesino de manos enguantadas que involucrará a nuestra protagonista en sus crímenes, la protagonista se verá obligada a aclarar el misterio si quiere seguir con vida. Pero esto es lo único que tiene de habitual este film. Al empezar se nos presenta un asesinato obra del maníaco, a continuación se nos presenta una cita de Sigmund Freud. Una cita que no es una simple referencia al impulso asesino, también nos indica una de las principales herramientas para decodificar este film.

Alrededor de Julie Wardh orbitan tres hombres: su marido, su ex amante Jean (Ivan Rassimov) y el atractivo y presente amante George Corro (George Hilton). Cada uno de estos hombres representa una parte de la psicología de Julie, según clasificación freudiana (algo que también mencionamos de pasada en el comentario de ¿Dónde te escondes, hermano? [Basket Case, Frank Henenlotter, 1982]). Mediante flashbacks descubrimos que Julie y Jean mantuvieron una sádica relación de naturaleza masoquista. En una de las más bellas escenas del film, Jean rompe una botella y Julie y él luego hacen el amor sobre un lecho de cristales rotos aunando placer y dolor. Jean representa el Id de Julie, su parte oscura. El acoso que sufre Julie por parte de Jean mediante notas y amenazas, representaría los esfuerzos por suprimir esta parte oscura de la que huye. Su marido Neil representa el superego, una vida ordenada y simple, pero carente de pasión que no proporciona a Julie más que insatisfacción. Finalmente, George representaría el ego, la posibilidad de una vida plena y emocionante, llena de pasión y felicidad.

El centro del film se basa en el conflicto entre estos cuatro personajes, que se agravará por los sangrientos asesinatos que se van acercando peligrosamente a Julie. Este conflicto, esta trama basada en la relación entre los personajes, separa también este giallo del resto de imitaciones baratas surgidas tras el estreno de El pájaro de las plumas de cristal (L'uccello dalle piume di cristallo, Dario Argento, 1970). Mientras Argento se basa en el estilo clásico de Mario Bava, Martino buscó su inspiración en Las diabólicas (Les diaboliques, Henri-Georges Clouzot, 1955), con algún guiño a Alfred Hitchcock. Esto hace que sea un film más complejo que el de Argento, aunque Martino no oculta también cierta influencia visual del maestro. Curiosamente, una escena de La perversa señora Ward sería "reinterpretada" en 4 moscas sobre terciopelo gris (4 mosche di velluto grigio, Dario Argento, 1971), algo que Argento negaría vehemente pero las similitudes son obvias entre ambas escenas.

Martino tenía un estilo propio a la hora de enfocar el giallo, lo que hace que sus filmes dentro del género sean únicos y un regalo para los ojos y los oídos. La manera de conjuntar belleza onírica, sangrientos asesinatos con una hipnótica banda sonora lo convierten en un autor único, que por desgracia no se prodigó mucho en el género. Martino es un director al que le gusta variar a menudo, así que sólo podemos disfrutar de cinco gialli dirigidos por él. Por fortuna, el último giallo que dirigió fue la obra maestra Torso - Violencia carnal (I corpi presentano tracce di violenza carnale, 1973).

Volviendo a las desventuras de la señora Wardh, el film no es solo una maravilla visual y auditiva, también ofrece una trama cargada de suspense y misterio, que mantiene en todo momento al espectador enganchado a la pantalla. Así, en el film nos encontramos con complejidad psicológica y complejidad argumental. Todo ello acaba haciendo de La perversa señora Ward una maravilla de imprescindible visionado (¿se nota que me gusta mucho esta película?), y que al parecer, según Lianne Spiderbaby, es un film del que pueden disfrutar particularmente las mujeres, aunque es algo que tendrán que confirmar las lectoras que vean el film. En todo caso, es uno de los mejores gialli de la historia del género.


2 comentarios:

Einer dijo...

Pues no me había parado a pensar que pudiera ser especialmente interesante para las mujeres, pero puede ser. Incluso al margen de Edwige Fenech, porque la peli es estupenda.

He leído lo que escribes de Torso y he de decir que la edición que yo tengo con las tres pelis tiene otro diseño, nada misógino. Sin embargo, en la web aparece una cita de Eli Roth recomendándola donde dice y cito textualmente: "...what's so great about Torso is the awesome lesbian subplot". ¿En serio? ¿A ti la subtrama lésbica te pareció tan determinante?, porque a mí no. En fin, cosas de Roth. Lo último: ¿Torso o La perversa señora Ward? Difícil elección pero me quedo con Torso.

Raül Calvo dijo...

Me alegro que cambiaran el diseño. Y, no, la subtrama lésbica no me pareció determinante porque no hay subtrama lésbica, es simplemente que dos de las amigas de la prota lo son. No creo que se le pueda clasificar a eso de subtrama (ni siquiera de sub-subtrama). Es otra forma de vender la peli. Yo también me quedo con Torso, La perversa señora Wardh es superior desde el punto de vista psicológico, pero es que Torso es un asalto a los sentidos fantástico.

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