17 ago. 2017

Esclavas en el espacio (Slave Girls from Beyond Infinity)


Ni el póster, ni el título, ni el tráiler (que podéis ver abajo) dan una idea de cómo es realmente esta película, su argumento o su estilo. Este film es el resultado de que algunos productores están convencidos de que en el espacio todo es mucho mejor. Así, mientras Roger Corman tuvo Los 7 magníficos del espacio (Battle Beyond the Stars, Jimmy T. Murakami, 1980), Charles Band tuvo Esclavas en el espacio (Slave Girls from Beyond Infinity, Ken Dixon, 1987), una versión espacial de El malvado Zaroff (The Most Dangerous Game, Irving Pichel, Ernest B. Schoedsack, 1932).

Daria (Elizabeth Kaitan, acreditada como Elizabeth Cayton) y Tisa (Cindy Beal), escapan de la  prisión espacial en la que están encerradas, logrando robar una nave en su huida. Al pasar cerca de un desconocido planeta, su nave empieza a fallar sin razón y se estrellan en este planeta. Allí se encuentran con otros náufragos y con Zed (Don Scribner), el amo del lugar. Zed, con la ayuda de sus robots, tiene un curioso pasatiempo: cazar humanos. Y ahora Daria y Tisa, junto al resto de náufragos (que incluye la estrella de la serie B y científica Brinke Stevens) son los próximos objetivos de Zed.

Filmada con un presupuesto mínimo, es obvio que la película esperaba atraer espectadores (principalmente masculinos) con la promesa de un montón de chicas en diversos grados de desnudez en una gratuita sexploitation espacial. Pero lo cierto es que la explotación femenina es bastante mínima, las tres protagonistas se pasan gran parte del metraje con una especie de bikini y solo hay una escena de sexo, no muy distinta a la que se puede encontrar en cualquier película de otros géneros, con tono cómico y sin que se vea nada explícito. Además, esto se ve compensado con el hecho de que los personajes femeninos son bastante fuertes, en particular el interpretado por Elizabeth Kaitan (que muchos recordaréis por sus apariciones en  Viernes 13 VII: Sangre nueva [Friday the 13th Part VII: The New Blood, John Carl Buechler, 1988] y Monstruos en la noche [Nightwish, Bruce R. Cook, 1989]), una intrépida e inteligente aventurera que pone contra las cuerdas al malvado Zed.

Es una lástima que esta táctica publicitaria es posible que alejara muchos espectadores y espectadoras de lo que en realidad es una entretenida cinta de aventuras cuya ambientación espacial permite añadir robots, mutantes y pistolas láser a la historia. O puede ser que simplemente tengo debilidad por estas historias de caza humana y supervivencia que perdono las obvias carencias del film. Tal vez es más esto último que cualquier otra cosa: es una cinta de serie B llena de momentos tontorrones, pero me mantuvo entretenido de principio a fin (apenas llega a los 80 minutos de duración, lo cual ayuda).

En definitiva, una película para los amantes de la serie B más ligera y divertida. Como decía al principio, el argumento y el estilo que presenta el tráiler no tiene nada que ver con cómo es la película en realidad, pero aquí lo tenéis de todas formas.


16 ago. 2017

Valerian y la ciudad de los mil planetas (Valerian and the City of a Thousand Planets)


Podéis saber hasta que punto fue una amarga decepción Valerian y la ciudad de los mil planetas (Valerian and the city of a Thousand Planets, Luc Besson, 2017) leyendo la crítica que he hecho para Underbrain Mgz, clicando aquí:


Es posible que no hubiese sido una decepción tan grande si no fuese fan de las aventuras de Valerian y Laureline y si Luc Besson no fuese el mismo director de Nikita, dura de matar (Nikita, 1990), El quinto elemento (Le cinquième élément, 1997) y El profesional (Léon) (Léon, 1994). A pesar de todo, como podéis intuir en el tráiler, Valerian es visualmente espectacular y no tiene sentido verla en otra parte que no sea en el cine.


14 ago. 2017

La seducción (The Beguiled)

 
Ya podéis leer mis impresiones sobre la nueva película de Sofia Coppola La seducción (The Beguiled, 2017) en Underbrain Mgz, clicando aquí:


Tal vez para mí fue una decepción al conocer la versión que hizo Don Siegel de la misma historia. Y tal vez aquellos que no hayan visto El seductor (The Beguiled, 1971) de Siegel disfruten más con esta película.

9 ago. 2017

Star Slammer aka Prison Ship


El especialista en cine barato y serie B Fred Olen Ray nos ofreció una divertidísima chorrada con Prison Ship aka Star Slammer (1986), una película que mezclaba space opera con el género WIP (mujeres en prisión, para aquellas personas sanas de buen gusto).

La protagonista de este despropósito es Taura (Sandy Brooke), que es hecha prisionera injustamente y enviada a una cárcel espacial para que se pudra. Además de pelearse con las otras prisioneras, Taura deberá sobrevivir dementes en busca de venganza, corrupción, batallas mortales con extrañas criaturas... Básicamente, los escenarios típicos de una WIP pero ambientada en el espacio. Todo ello contado con un tono humorístico que en ocasiones se acerca a la parodia y que hace que el nivel de entretenimiento y diversión del espectador se mantenga bastante alto. El humor también hace más fácil que el espectador ignore las limitaciones del presupuesto que hacen que esta cárcel espacial tenga a todas sus prisioneras en un pasillo con varias celdas.

Desde el primer momento, el film deja clara sus intenciones. Tras un prólogo en el que una prisionera es torturada por Exene (Marya Grant) y sus secuaces, arrancan los títulos de crédito con un plagio descarado del tema principal de En busca del arca perdida (Raiders of the Lost Ark, Steven Spielberg, 1981). Una elaborada animación nos informa de que vamos a ver The Adventures of Taura: Prison Ship, para luego ver sobreimpresionado en genéricas letras blancas Star Slammer, título con el que es más conocida y actualmente se encuentra editada en Blu-ray.

He mencionado el plagio a la música de John Williams, pero Star Slammer tiene otra cosa en común con las películas de Steven Spielberg y George Lucas: su inspiración en el pulp y los seriales. Se estructura en capítulos y su argumento inicial recuerda bastante al de este tipo de cine de aventuras, aunque con ambientación propia de la ciencia ficción. Luego pasa a convertirse en la mencionada WIP espacial, pero sin abandonar del todo el espíritu pulp. El film también guarda una importante conexión con el film de culto Criaturas asesinas (The Deadly Spawn, 1983), ya que John Dods trabajó en los efectos especiales de ambas, lo que explica que la criatura asesina de Criaturas asesinas haga una aparición especial en Star Slammer. También se reutilizó metraje de Estrella oscura (Dark Star, John Carpenter, 1974), Los 7 magníficos del espacio (Battle Beyond the Stars, Jimmy T. Murakami, 1980) y La galaxia del terror (Galaxy of Terror, Bruce D. Clark, 1981) para las escenas que transcurren en el espacio.

Desprejuiciada y despreocupada, esta película pretende poco más que hacer pasar un buen rato al espectador, cosa que consigue. El tono, las interpretaciones pasadas de rosca y el delirante guion garantizan que el aficionado a la serie B disfrutará con este título procedente de la era dorada de los videoclubs. Solo he encontrado el tráiler francés, pero os dará una idea de lo absurda que es.


8 ago. 2017

Rey Arturo: La leyenda de Excalibur (King Arthur: Legend of the Sword)

 
Más que una crítica, lo que he escrito sobre Rey Arturo: La leyenda de Excalibur (King Arthur: Legend of the Sword, Guy Ritchie, 2017) es una advertencia. Leed el artículo para saber más, clicando aquí:


Ya sé que muchos irán a verla simplemente por ser Guy Ritchie el director, pero ya advierto que es un señor bodrio.

1 ago. 2017

Transformers: El último caballero (Transformers: The Last Knight)

 
Ya podéis leer mi crítica de Transformers: El último caballero (Transformers: The Last Knight, Michael Bay, 2017) en Underbrain Mgz, clicando aquí:


Es Michael Bay. Es Transformers. Es basura.

31 jul. 2017

Atómica (Atomic Blonde)

 
Ya a vuestra disposición mi crítica de Atómica (Atomic Blonde, David Leitch, 2017), la nueva película de uno de los directores de John Wick (Otro día para matar) (John Wick, 2014), siendo el otro Chad Stahelski, clicando aquí:


Al igual que John Wick, esta es una impecable cinta de acción que gira en torno a un carismático protagonista, en este caso Charlize Theron. Muy recomendada.


25 jul. 2017

Spider-Man: Homecoming

 
Con gran alegría en el corazón os remito a la crítica que he escrito de Spider-Man: Homecoming (Jon Watts, 2017), para Underbrain Mgz:


Luciendo con orgullo mi camiseta Spiderman para ver de forma adecuada la película, pocas veces he estado esperando con tanta impaciencia el inicio de un pase de prensa. Como fan del trepamuros de toda la vida siempre entro a ver una película de Spiderman esperando que sea genial, por desgracia durante muchos años no ha sido así. Creo que por eso he disfrutado tanto con esta película.


21 jul. 2017

Dunkerque (Dunkirk)

 
Ya tenéis disponible mi crítica de la nueva película de Christopher Nolan Dunkerque (Dunkirk, 2017) en Underbrain Mgz, clicando aquí:

 
Nolan nos ofrece otra vez una película que se tiene que ver en el cine, para disfrutar a lo grande.


20 jul. 2017

Una noche fuera de control (Rough Night)

 
Leed con placer mi crítica de Una noche fuera de control (Rough Night, Lucia Aniello, 2017) en Underbrain Mgz, clicando aquí:


Es una película que me hizo reír mucho, aunque os advierto que gran parte de la gracia desaparece en con el doblaje, por ello recomiendo verla en versión original.


19 jul. 2017

Siete deseos (Wish Upon)

 
Ya disponible mi crítica de Siete deseos (Wish Upon, John R. Leonetti, 2017) en Underbrain Mgz, clicando aquí:


Es una película pensada para el público juvenil adolescente, así que aquellos que tengáis más de 15 (o hasta 13) años no encontraréis nada que os resulte nuevo o impactante.


17 jul. 2017

Adiós a George A. Romero

 
Para todo amante del cine de terror, la muerte de George A. Romero es una noticia terrible. El maestro estaba ultimando Road of the Dead, nueva entrega de la saga iniciada con El diario de los muertos (Diary of the Dead, 2007). Aunque en esta ocasión solo como productor y coguionista, imagino que debido a sus problemas de salud.

Pocos directores pueden presumir de haber creado un antes y un después con su trabajo. Romero lo hizo con La noche de los muertos vivientes (Night of the Living Dead, 1968). En este clásico, el director creó el zombi moderno, alejado de la tradición vudú que hasta entonces dominaba las películas con muertos vivientes. Sin embargo, aunque es indudable y obvia su influencia en el género, Romero es (porque lo sigue siendo) uno de mis directores favoritos por el humor negro y la inteligencia con que se acercaba al género, más allá de su contribución al cine de zombis (de las que El día de los muertos [Day of the Dead, 1985] es mi favorita). Para mí, sus películas más interesantes y logradas no están protagonizadas por muertos vivientes. Joyas como Martin (1978), editada en España con el horrible título El regreso de los vampiros vivientes, y Creepshow (1982) demuestran que Romero era un director cuyo talento y habilidad iba más allá de retratar el apocalipsis zombi.

En cierto modo, creo que su éxito con la saga "...de los muertos", en concreto la primera, fue una bendición pero también una maldición, ya que hizo muy complicado que otros proyectos suyos con otras temáticas vieran la luz. Por ello se vio obligado a trabajar con presupuestos muy bajos que muchas veces limitaban su ambiciosa visión. Solo tenéis que leer la serie de cómic El imperio de los muertos para ver de lo que era capaz Romero sin limitaciones presupuestarias.

Para mí su muerte ha sido todo un impacto. El mejor homenaje que se le puede hacer ahora es volver a ver y disfrutar con sus películas. En una entrevista incluida en la edición especial en Blu-ray que hizo Scream Factory de Atracción diabólica (Monkey Shines, 1988), Romero comenta su alegría por el hecho de que sus películas tengan vida a largo plazo, más allá de lo bien o mal que les vaya en el momento de estrenarse en cines. Y eso demuestra lo grande que fue Romero, a pesar de todo: sus películas estarán con nosotros siempre.

14 jul. 2017

La Liga de la Justicia Oscura (Justice League Dark)

 
El lado oscuro del Universo DC se reúne en La Liga de la Justicia Oscura (Justice League Dark, Jay Oliva, 2017), una cinta de animación que servirá para dar a conocer al gran público estos personajes ahora que se prepara también su salto a la gran pantalla.

Ciudadanos normales y corrientes se lanzan a cometer brutales actos de violencia, impulsados por visiones demoníacas. Cuando estos actos de locura se empiezan a extender por el mundo, la Liga de la Justicia entra en acción. Sin embargo, al no estar preparados para este tipo de sucesos sobrenaturales, Batman (Jason O'Mara) decide reunir un grupo de expertos que ayude a detener esta amenaza sobrenatural. Un grupo formado por John Constantine (Matt Ryan), Zatanna (Camilla Luddington), Deadman (Nicholas Turturro) y Jason Blood (Ray Chase) junto a su alter ego demoníaco Etrigan.

La principal razón que me impulsó hacia esta película es la presencia de John Constantine. Por primera vez, tengo la sensación de ver al personaje de los cómics en acción. Tras la desafortunada en audiencia serie de televisión, ahora sí que John Constantine tiene la oportunidad de brillar, interpretado por el mismo actor que lo encarnó en la serie. En particular la escena que comparten Constantine y la Cosa del Pantano (Roger Cross) me encantó, ya que pensaba que era algo que nunca vería fuera de los cómics.

Con el resto de los personajes también estoy bastante familiarizado, excepto tal vez Zatanna, pero la película utiliza a Batman como guía e introductor. De este modo, aunque nunca hayáis oído hablar de ellos o no hayáis leído ninguna historia protagonizada por ellos, Justice League Dark hace un buen trabajo en presentarnos a estos personajes y que sepamos quiénes son de forma rápida y eficiente.

Y ha de ser rápida, porque la película dura poco más de un hora y diez minutos. Pero a pesar de su brevedad, la historia está bien construida y cada personaje tiene su momento para brillar. Espero que Doug Liman, que lo último que supe es que estaba al frente del proyecto cinematográfico Justice League Dark, haya tomado notas sobre cómo contar una historia de forma eficiente con un buen equilibrio de elementos oscuros/terroríficos y escenas de acción. En Estados Unidos esta película ha sido calificada "R" por su violencia, un lujo que la versión cinematográfica seguramente no se podrá permitir. Sea lo que sea lo que nos depare el futuro, esta primera entrega de La Liga de la Justicia Oscura es entretenida y hace una gran adaptación de los personajes en que se basa.


13 jul. 2017

La saga Halloween

 
Ahora que una nueva entrega de Halloween con la participación de John Carpenter es una feliz realidad, parece el momento ideal para repasar la franquicia iniciada con la clásica La noche de Halloween (Halloween, John Carpenter, 1978). Y eso es lo que he hecho en un largo artículo para Underbrain Mgz, que espero leáis con placer clicando aquí:



10 jul. 2017

La guerra del planeta de los simios (War for the Planet of the Apes)

 
Podéis leer mi crítica de La guerra del planeta de los simios (War for the Planet of the Apes, Matt Reeves, 2017) en Underbrain Mgz:


Juzgando las dos anteriores no me esperaba nada y me sorprendió lo buena que es esta película. La recomiendo.


6 jul. 2017

Llega de noche (It Comes at Night)

 
Ya se ha publicado mi crítica de Llega de noche (It Comes at Night, Trey Edward Shults, 2017) en Underbrain Mgz. Leedla clicando aquí:

 
A pesar de todo el hype que la precedía y las buenas críticas, es un film que me ha dejado algo frío.


5 jul. 2017

Helldriver (Nihon bundan: Heru doraibâ)


Yoshihiro Nishimura es director, guionista, encargado de efectos especiales y mil cosas más de películas de bajo presupuesto, llenas de gore pasado de vueltas y escenas absurdas llenas de surrealismo como Tokyo Gore Police (Tôkyô zankoku keisatsu, 2008). Helldriver (Nihon bundan: Heru doraibâ, 2010) es una de sus películas más populares y, por ello, más fácil de encontrar en Occidente.

Antes que nada debería aclarar que esta crítica se basa en la versión japonesa, no la versión internacional más corta (y sin mucho del gore). La edición inglesa incluye ambas versiones, mientras que otras ediciones incluyen solo una, aunque normalmente es la japonesa. Por si tenéis dudas: la versión original japonesa dura 117 minutos y la internacional 106 minutos.

Helldriver cuenta la historia de Kika (Yumiko Hara), la cual está a punto de ser asesinada por su madre psicópata Rikka (Eihi Shiina), cuando ambas se ven impactadas por un meteorito. Una extraña ceniza surge a partir del impacto, provocando que millones de japoneses se conviertan en una especie de zombis con cuernos. Kika, cuando despierte de un coma, se convertirá en una dedicada exterminadora de zombis y se embarcará en una misión para acabar con su madre, reina de los zombis.

Nishimura toma prestados muchos, muchos elementos de otras película y videojuegos, así que muchos elementos de la historia, personajes y situaciones resultarán familiares para los aficionados al cine de terror, fantasía y ciencia ficción. Todos estos elementos se presentan envueltos en la locura de Nishimura, que llena cada momento del film de sangrientos gags y toques absurdos, como si fuera un episodio de Dr. Slump para adultos. Aunque para mí lo más extraño de toda la película es la decisión de meter la secuencia de títulos de crédito cuando ya han pasado unos 45 minutos de película.

A pesar de que su estética de video digital y sus cutres efectos CGI, Helldriver también resulta visualmente interesante, aunque sea por los excesos que cubren cada rincón de la pantalla.

Estos excesos, toques absurdos y gore pasado de vueltas hacen que puedas aceptar los plagios a otras películas, provocando muchas carcajadas en el proceso, pero la película se acaba haciendo demasiado larga. Así, cuando más cerca se está del final, más cansado está el espectador, hasta que llega un punto en que el mayor absurdo ya no provoca ningún efecto debido a la acumulación de absurdo que se produce durante el visionado. Esto no es una recomendación de la versión corta o internacional, porque en esa versión desaparece mucho del gore que hace entretenida la película en su mayor parte.

Por tanto, es una película que recomendaría para los que tengáis paladar para este tipo de entretenimiento, aunque con la advertencia de que se puede hacer aburrida cuando ya has visto cuarenta fuentes de sangre y mutilaciones delirantes.


4 jul. 2017

Baby Driver


Con gran placer os anuncio que ya podéis leer mi crítica de Baby Driver (Edgar Wright, 2017) en Underbrain Mgz, clicando aquí:


Película genial, id a verla al cine sin dudarlo.



Juegos de supervivencia (Tenement aka Game of Survival)

 
¿Dónde está Charles Bronson cuando se le necesita? Seguramente es lo que se preguntan los inquilinos de un edificio atacado por una banda de delincuentes. Pero estos inquilinos descubren que todos tenemos un Charles Bronson dentro y no tardan en reaccionar de forma brutal y violenta contra los delincuentes, para placer y disfrute del espectador de Juegos de supervivencia (Tenement aka Game of Survival aka Tenement: Game of Survival aka Slaughter in the South Bronx, Roberta Findlay, 1985).

El de Roberta Findlay es un nombre que resultará familiar a los aficionados a todo tipo de exploitation, ya que desde finales de los sesenta, muchas veces junto a su marido Michael, se dedicó a ofrecer película tras película de dudoso valor moral. Tras ver esta violenta cinta, no resulta extraño, por ejemplo, el papel de Roberta Findlay como pionera en el subgénero de las roughies. Con Tenement, Findley se acerca al subgénero de los justicieros urbanos y la violencia callejera desde una perspectiva interesante, creando un violento, sangriento, pasado de vueltas y ridículo film de asedio que hará las delicias del amante del cine de calidad alternativa.

Aquí no hay un pirado solitario que decide matar a todo quinqui con el que se cruce, sino que es el variopinto grupo de vecinos el que ha de actuar si quiere sobrevivir. No se desperdicia ni un minuto de metraje: el film empieza con el encargado del edificio, el señor Rojas (Larry Lara), que anuncia que ha llamado a la policía para que se lleve a la banda de delincuentes que ocupa el sótano del edificio. Cuando llega la policía, Chaco (Enrique Sandino) no parece muy contento, ya que se ha estropeado su rutina de matar ratas y drogarse. Mientras los vecinos celebran la desaparición de los criminales, la policía, por supuesto, libera la banda de Chaco, que regresa al edificio y lo declara de su propiedad. Así, van subiendo planta a planta, dedicándose  a matar y violar a los inquilinos con los que se encuentran. Sam (Joe Lynn) liderará a los vecinos en su contraataque, fortificándose y matando a los pandilleros que los amenazan. Esta batalla campal es la que ocupa la mayor parte del metraje, la excusa perfecta para llenar la pantalla de escenas violentas y bastante sangrientas, que le valieron la calificación X en Estados Unidos.

Ambientada en lo que entonces era una zona pobre y desolada de Nueva York, la película se filmó en la misma zona que retrata, lo que significó que el equipo de rodaje se vio obligado a sobornar a las diversas bandas para que les dejaran rodar. Finalmente, entre la protección policial, conseguida gracias a que la esposa del comisario de policía obtuvo un pequeño papel como una de las inquilinas, y contratar como actor a un pandillero, el rodaje se pudo finalizar. Además, el film emplea una mezcla de español e inglés (en la VO) que da a lugar a frases geniales, como mi diálogo favorito de Tenement: Easy, coño.

Eso sí, a pesar de su entorno realista, o más bien real, las interpretaciones exageradas y ridículas, como la de Dan Snow (un habitual de la Troma) y Enrique Sandino como Chaco, además de la nada sutil dirección de Findlay, hacen que sea imposible tomarse en serio esta película. Lo que hace que sea aún más entretenida y disfrutable, algo así como una versión más exagerada aún de El justiciero de la noche (Death Wish 3, Michael Winner, 1985).

En definitiva, si os va el cine ridículamente violento y trash, Juegos de supervivencia os hará disfrutar de principio a fin.


29 jun. 2017

XX

 
En los últimos años se ha producido un revival de las películas antológicas. Tradicionalmente consideradas veneno para la taquilla, un reciente número de películas de terror independientes han roto con este cliché gracias a la manera en que se han enfocado a los fans del género. XX (2017) es una de los ejemplos más recientes, una antología que busca reivindicar el papel de la mujer dentro del género y que ha sido dirigida por cuatro mujeres: Roxanne Benjamin, Karyn Kusama, Annie Clark (la cantante St. Vincent) y Jovanka Vuckovic. Que ser solo dirigida por mujeres fuera un hecho destacable demuestra hasta que punto son necesarias películas como esta. Pero, ¿vale la pena más allá de destacar por el género de sus directoras?

XX es igual que otras películas antológicas: tiene relatos potentes y otros más flojos. El film no tiene una historia que sirva de enlace entre los relatos, sino que entre cada uno hay un segmento de animación a cargo de Sofia Carrillo (que supongo puede ser interpretado como otro relato). Sí que hay algo que resulta un poco incómodo: cada relato esta precedido de su título y el crédito de la directora, pero el título vuelve a aparecer incluido dentro del segmento, una especie de doble presentación. Los relatos son estos:

The Box (dir. Jovanka Vuckovic): Adaptación de un cuento de Jack Ketchum, esta es una de las historias que más me gustó. Perturbadora e inquietante, explica cómo después de ver el contenido de una caja, el pequeño Danny (Peter DaCunha) decide dejar de comer para desesperación de sus padres, Robert (Jonathan Watton) y Susan (Natalie Brown). Creo que lo más me gustó es su extraño naturalismo.

The Birthday Cake (dir. Annie Clark): Este es el relato más flojo de la película. Quiere ser una comedia de humor negro en el que una madre preocupada, interpretada por Melanie Lynskey, intenta esconder el cadáver de su marido para no arruinar el cumpleaños de su hija, pero no acaba de funcionar. No me hizo reír, es una situación que ya he visto muchas veces, y tampoco es particularmente chocante.

Don't Fall (dir. Roxanne Benjamin): Tras la decepción de The Birthday Cake, con este segmento la película recupera el ritmo. Se trata de una historia que es, en parte, un homenaje al terror ochentero, con unos campistas cuyas vidas se ven amenazadas, no por un maníaco con machete, sino por fuerzas sobrenaturales. Bastante divertido y sangriento.

Her Only Living Son (dir. Karyn Kusama): Se cierra el film con un relato que trata un tema clásico aunque de forma novedosa. Sectas, conspiraciones, chavales psicópatas... Kusama incluye un poco de todo, en un relato que está bastante bien aunque el final es algo flojo.

En conjunto, el film resulta bastante entretenido a pesar del ocasional traspiés. Un buen ejemplo de su género, tal vez no tan impresionante como Soutbound (Roxanne Benjamin, David Bruckner, Patrick Horvath, Radio Silence, 2015), pero el resultado final es muy satisfactorio.


22 jun. 2017

Colossal

Este viernes se estrena en cines Colossal (2016) de Nacho Vigalondo y ya podéis leer mi crítica de este film en Underbrain Mgz, clicando aquí:


Hacía tiempo que no veía una película de Vigalondo que me gustase y por lo menos he podido decir algunas cosas buenas de esta.


20 jun. 2017

The Evil Within

 
Al principio, la única razón por la que me interesó The Evil Within (Andrew Getty, 2017) fue la bizarra manera en que fue creada. Tras haber visto la película, queda claro que solo hay una cosa más demencial que la forma en que fue hecha: el delirante resultado final.

Andrew Getty era el heredero de una poderosa familia del mundo del petróleo. Getty decidió invertir su fortuna personal en escribir, dirigir y producir una película de terror inspirado en las pesadillas que tenía a menudo, lo que eventualmente lo llevaría a la ruina. Sin ninguna experiencia ni preparación, en 2002 empezó a rodar. Luego el rodaje se detuvo. Y volvió a empezar. Y se detuvo. Y volvió a empezar. Y así, con conflictos continuos con reparto y equipo que significaron continuas sustituciones (del reparto, solo Frederick Koehler y Michael Berryman estuvieron en todos los distintos rodajes), el rodaje se alargó cinco años. Y entonces empezó la posproducción.

Getty estaba obsesionado con crear sus propios trucajes de cámara y efectos especiales en vivo, para ello convirtió su mansión en un estudio. Encerrado, se dedicó con enfermizo perfeccionismo a trabajar en su creación. Este obsesivo trabajo fue en paralelo con su adicción a la metaenfetamina, posiblemente inspiradora de muchas de las imágenes que aparecen en la película, lo que lo llevó a una muerte prematura en el 2015, cuando tenía 47 años. El productor Michael Luceri, decidió darle los pocos toques finales que le quedaban a la película para luego distribuirla en los diversos sistemas domésticos actuales. Así, el film finalmente vio la luz el 2017.

Tras 15 años de producción, ¿cuál es el resultado final? Un film extraño y único, producto de las manías y obsesiones de una persona, sin que ningún estudio interviniera para darle sentido a la locura. En pocas palabras, The Evil Within es el Glen or Glenda del siglo XXI.

El argumento es bastante típico: Dennis (Frederick Koehler) es un hombre con discapacidad mental que se convierte en un asesino en serio azuzado por un demonio (Michael Berryman) que le acosa en las pesadillas que tiene a menudo. Y el desarrollo de este argumento es el que te esperarías de alguien amateur sin ningún tipo de experiencia: personajes van y vienen sin motivo, malos diálogos, desarrollo torpe...

Pero, al mismo tiempo, es este desarrollo amateur, no olvidemos: de alguien aficionado a las sustancias ilegales, lo que hace de este un film inolvidable por su metraje lleno de escenas oníricas y surrealistas que se te quedan grabadas en la memoria. En especial por la dedicación de Getty en desarrollar sus propios efectos y trucajes de cámara. Las escenas banales son un respiro, después de experimentar las pesadillas que el film lanza al espectador. La secuencia inicial solo la podría haber firmado David Lynch.

Así, The Evil Within es un film fascinante no por su calidad objetiva cinematográfica, sino por la ventana que nos ofrece a la locura y las obsesiones de su autor. Como el mencionado clásico de Ed Wood, este es un film que está más allá de la simple calificación bueno/mediocre/malo, ya que parece realizado en otro planeta. Toda una experiencia.


15 jun. 2017

Pulse (Kairo) (Kairo)

 
Es posible que los lectores más jóvenes desconozcan el gran impacto que supuso el estreno de The Ring (El círculo) (Ringu, Hideo Nakata, 1998) en las salas de cine. Esta perturbadora e inquietante película fue la precursora de una oleada de películas de terror japonesas, género conocido también como J-Horror, tras años de inexistente distribución de cine de género japonés. Y me refiero distribución a nivel mayoritario: claro que en festivales se veía cine japonés y que los aficionados podían encontrar de vez en cuando alguna película de terror japonesa editada en vídeo, pero tras el estreno y éxito de The Ring, las películas de terror japonesas llenaron las salas de cine, muchas veces acompañadas de los inevitables remakes americanos que nunca alcanzaban el nivel de inquietud y miedo de los originales. De esta oleada de películas de terror japonesas, una de las que mejor se ha conservado y sigue siendo interesante es Pulse (Kairo) (Kairo, Kiyoshi Kurosawa, 2001).

Escrita también por Kiyoshi Kurosawa, Kairo nos cuenta una historia de terror que, en cierto modo, se adelantó en el tiempo en el efecto que tendría internet en la sociedad. El argumento gira en torno a un grupo de personas que descubre una extraña página web que les pregunta si quieren conocer a un fantasma. Extrañas presencias y sucesos empiezan a tener lugar al mismo tiempo que empieza a haber un gran número de desapariciones.

Kurosawa, director también de Cure (1997), utiliza los fantasmas tanto de forma literal como alegórica. El film habla sobre la soledad y el aislamiento, cosas que se verán magnificadas con la llegada de internet y, sobretodo, las redes sociales. Por ello, algunos de sus fantasmas no son gente llegada del más allá, sino personas que se han caído por las grietas sociales, olvidadas por el mundo. Pero esto es un film de terror, así que también hay presencias sobrenaturales acechando a los protagonistas.

Como es la norma en este tipo de películas, la atmósfera que crea de miedo e inquietud es realmente fantástica, lograda no solo por los encuadres y la fotografía, también con la banda sonora y el diseño de sonido (que prácticamente desaparece en la pobre versión doblada). Este estilo de terror japonés, en contraste con el más brutal y sangriento que hasta entonces era más conocido, logra crear inquietud con los recursos más sencillos y simples. Al menos en apariencia, ya que aunque parece bastante simple, es obvio que solo los japoneses saben crear este tipo de inquietud minimalista si tenemos en cuenta las fotocopias americanas.

Kairo vista hoy día sigue siendo perturbadora y capaz de dar miedo. Por ello, la mejor y peor manera de verla es solo en una casa vacía en mitad de la noche. Si os atrevéis, claro.


12 jun. 2017

Batman: El regreso de los cruzados enmascarados (Batman: Return of the Caped Crusaders)


Mientras preparaba este artículo me enteré de la muerte de Adam West, poco después de haber visto su penúltima interpretación dando voz a Batman, retomando el personaje que hiciera popular en la inolvidable serie de los 60, en la cinta de animación Batman: El regreso de los cruzados enmascarados (Batman: Return of the Caped Crusaders, Rick Morales, 2016).

Bruce Wayne (voz de Adam West) y su pupilo Dick Grayson (voz de Burt Ward) están disfrutando de una rara ocasión para relajarse viendo la televisión cuando descubren que sus peores enemigos se han aliado: Joker (voz de Jeff Bergman), el Pingüino (voz de William Salyers), Enigma (voz de Wally Wingert) y Catwoman (Julie Newmar) irrumpen en un programa de televisión dispuestos a hacerse con la ciudad. Por supuesto, Bruce y Dick adoptan sus identidades como Batman y Robin y se lo impiden pero no antes de que Batman se vea afectado por una extraña poción. Ahora, Batman se ha convertido en el mayor villano de la historia de Gotham. Pero, si Batman se ha vuelto malvado, ¿podrá Robin salvar la ciudad?

Esta película recupera el estilo absurdo y paródico de la serie de los 60, sin olvidar las aliteraciones en los diálogos, recreándolo a la perfección. Al tratarse de una cinta de animación de corta duración (78 minutos), no sufre los problemas de ritmo que tenía en algunos momentos Batman: La película (Batman, Leslie H. Martinson, 1966) y mantiene el ritmo frenético de la serie. Otra ventaja de ser una cinta animada es que puede llevar su absurdo mucho más lejos de lo que jamás pudieron en los 60.

Durante los 80 y parte de los 90, donde se reivindicaba lo serio y oscuro, la serie sufrió de cierto esnobismo por parte de aficionados horrorizados por esta serie que convertía a Batman en un divertido delirio camp. Por suerte, esta fase forma parte del pasado y la serie es hoy admirada y convertida en objeto de culto. Después de ser recuperada en una colección de cómics, se decidió producir una película animada que iba a ser la primera de varias entregas. West murió habiendo grabado la voz de la siguiente, Batman vs. Two-Face (Rick Morales, 2017), pero qué sucederá a partir de ahora es un misterio, aunque es posible que simplemente busquen un buen imitador.

Batman: El regreso de los cruzados enmascarados es casi obligada para los fans de la serie de los 60. Es muy divertida y capta a la perfección el gran teatro del absurdo que era la serie original. Resulta casi un alivio poder disfrutar sin prejuicios de este absurdo Batman después de tantas películas en las que se esforzaban en ofrecer algo muy, muy oscuro y realista.

9 jun. 2017

Despedazator (Slime City)

 
Despedazator (Slime City, Greg Lamberson, 1988) es una cult movie que entró en mi radar por su conexión con dos películas, para mí, clásicas: Violencia en Manhattan (Street Trash, J. Michael Muro, 1987) y la genial Brain Damage (Frank Henenlotter, 1988). Las tres se rodaron más o menos durante la misma época, en las mismas zonas poco recomendables de Nueva York y compartiendo miembros del equipo de rodaje. Además, las tres comparten la misma filosofía cinematográfica que se apartaba de los temas y del estilo de películas de género más "normales". Por entonces desconocía que el film de Greg Lamberson tenía un título tan memorable en castellano. Un título que uno tiene la sensación de que no se puede simplemente pronunciar, se ha de gritar: ¡DESPEDAZATOR!

Alex (Robert C. Sabin) se felicita por encontrar un apartamento a buen precio que no parece un cuchitril ni está infestado de cucarachas. Además, tiene unos vecinos bastante "interesantes". Uno de ellos, Roman (Dennis Embry), le invita a cenar. Tras comer un extraño yogur, Alex despierta a la mañana siguiente convertido en una especie de mutante. Desesperado, descubre que tras matar a alguien, su aspecto vuelve a la normalidad. Por lo menos hasta que coma de nuevo el extraño yogur, tremendamente adictivo.

De las tres películas mencionadas al principio, esta es la más típica de serie B. El argumento, cuando se desarrolla en la película, es bastante parecido al de la novela de H. P. Lovecraft El caso de Charles Dexter Ward, aunque introduciendo algunos cambios cosecha del director/guionista. Las interpretaciones son correctas, teniendo en cuenta el tipo de film del que estamos hablando, pero las auténticas estrellas son los efectos de maquillaje y gore que protagonizan los momentos álgidos del film.

Son estos efectos los que han hecho que Slime City se convierta en un film de culto, ya que la dirección es bastante plana y la historia resulta muy familiar. A pesar de todo, es una película bastante entretenida y divertida, que se pasa rápido ya que solo dura 80 minutos.



22 años después del estreno de Despedazator, Greg Lamberson escribió y dirigió la secuela Slime City Massacre (2010). Una secuela que es también una precuela.

El film arranca en 1959, en el que la joven Nicole (Brooke Lewis) conoce a Zachary (Robert C. Sabin), que la introduce en su grupo. En el presente, una bomba nuclear ha estallado en la ciudad y de ahí saltamos al futuro, en el que la parte destruida de la ciudad (la Slime City del título original) es habitada por vagabundos y fugitivos de la ley. Allí llegan Alexa (Jennifer Bihl) y Cory (Kealan Patrick Burke) en busca de refugio, pero lo que encontrarán es cierto extraño yogur acompañado de cierto extraño vino.

Hay que reconocer el esfuerzo de Lamberson por ofrecer algo que no fuera simplemente una repetición de su film de culto. Las partes ambientadas en el pasado, que aparecen en blanco y negro, nos relatan cómo se creó la situación que enlaza con Slime City (contar con el mismo actor que interpretó a Alex para hacer de Zachary es todo un acierto en este sentido), sirven como precuela, pero también dan contexto a aquellos que se acerquen a Slime City Massacre sin haber visto la primera entrega. Las partes ambientadas en el futuro le dan un divertido toque posapocalíptico, que también encaja con un tono en el que está más presente la comedia. Este cambio, además de añadirle toques bastante divertidos, hace también que haya más acción (y hablando de toques divertidos, en algunas escenas podréis ver escrito en una madera el título castellano del primer film).

Aunque tiene mucho mérito la manera en que el director enfocó la secuela, es una lástima que no todo siga la misma dirección. Si bien el film está lleno de escenas gore y efectos grumosos, el añadido de efectos digitales bastante cutres le quita algo de efectividad al conjunto. De todos modos, si os gustó la primera, esta segunda entrega puede que también os divierta.


7 jun. 2017

Blame!


Blame! (Hiroyuki Seshita, 2017) es una producción original de Netflix que adapta el clásico manga cyberpunk homónimo de Tsutomu Nihei.

Nos encontramos en un muy lejano futuro. La Tierra se ha convertido en una masiva ciudad que crece sin control, de forma autónoma. La ciudad considera a los seres humanos parásitos que han de ser eliminados, así que los pocos que quedan sobreviven en una continua lucha contra los androides que quieren matarlos a todos. Al refugio de uno de estos sufridos grupos de supervivientes llega Killy (voz de Takahiro Sakurai), un vagabundo que atraviesa la ciudad en busca de un humano con genes de Red Terminal, lo que podría ayudar a detener a la ciudad. Su aparición precipitará la lucha definitiva entre estos supervivientes y las máquinas.

El manga de Nihei me fascinó por su enfoque cyberpunk que le daba un toque de originalidad al clásico tema de "la rebelión de las máquinas". El protagonista del manga es Killy, al cual seguimos en su búsqueda atravesando nivel tras nivel de la ciudad (que se insinúa es posible que llegue más allá de la luna e incluso de Júpiter). El film, en cambio, adopta una perspectiva diferente. Si el cyberpunk clásico utilizaba argumentos y situaciones de la novela negra pero en un ambiente futurista, en este caso lo hace con el western. Killy sigue siendo el protagonista pero se nos cuenta la historia con una estructura que recuerda a westerns clásicos y también Mad Max 2, el guerrero de la carretera (Mad Max 2, George Miller, 1981). Es decir, se nos presenta el pueblo protagonista, luchando por conseguir comida, y luego la llegada de Killy, el extraño vagabundo que les ayudará.

El sencillo argumento ayuda a introducir al espectador que desconozca el material de origen en este extraño, oscuro y peligroso mundo. Por tanto, se pude disfrutar de la película como una cinta de ciencia ficción y acción sin necesidad de haber leído el manga. Pero si no te gusta la ciencia ficción y películas como Matrix (The Matrix, Lana y Lilly Wachowski, 1999) te parecen aburridas, posiblemente tampoco te entusiasme este film.

Por mi parte, me pareció una película estupenda. Captura el espíritu cyberpunk de la obra original a la perfección y las escenas de acción están cargadas de tensión y emoción. Muy recomendada.


6 jun. 2017

American Pastoral

 
Ya se ha publicado mi crítica de American Pastoral (Ewan McGregor, 2016) en Underbrain Mgz, la podéis leer clicando aquí:


Un film correcto que podría haber llegado más lejos con un director con más experiencia.


5 jun. 2017

The Rocky Horror Picture Show: Let's Do the Time Warp Again

 
La vida está llena de amargas decepciones. The Rocky Horror Picture Show: Let's Do the Time Warp Again (Kenny Ortega, 2016) es solo otra más.

Me convertí en fan de The Rocky Horror Picture Show (Jim Sharman, 1975) cuando tenía unos 15 años, época en que vi la película por primera vez. Sin embargo, ser fan de la película no me ha impedido ver que, cinematográficamente hablando, la secuela Shock Treatment (Jim Sharman, 1981) es superior y que, musicalmente hablando, la mejor interpretación de las canciones es la que aparece en el álbum de 1974 The Rocky Horror Show: Original Roxy Cast, llevado a cabo por el reparto que interpretó la obra por primera vez en Estados Unidos. Así que cuando se anunció una versión televisiva de RHPS después del éxito de Grease Live! (Thomas Kail, Alex Rudzinski, 2016), me pareció una gran noticia.

Grease Live! y otras emisiones del mismo estilo, como Harispray Live! (Kenny Leon, Alex Rudzinski, 2016), me parecieron fantásticas porque eran interpretaciones en directo de las obras de teatro originales. Eso quiere decir que incluían escenas y canciones que no aparecen en las versiones cinematográficas de esas mismas obras. Y yo pensé que esta nueva RHPS iba a ser algo parecido, como la estupenda versión que se había hecho en Londres en 2015. Sin embargo, esta nueva versión lo único que hace es volver a filmar el guion de la película: sin los diálogos de Rocky, con la versión recortada de Over At The Frankenstein Place y sin Once In A While (añadida luego en la versión extendida en DVD). Musicalmente tampoco añade nada, ya que se aleja del estilo más roquero presente en las últimas versiones teatrales de la obra para seguir un estilo más pop-rock, énfasis en el pop.
 
La única innovación que añade es que se convierte en una película-dentro-de-una-película, ya que se incorpora la participación de una serie de espectadores (extras y actores) que quiere representar el tipo de interacción entre la audiencia y el film original en las salas de cine. Pero lo que en una sala de cine en vivo resulta divertido, verlo añadido artificialmente a la película resulta simplemente molesto.
 
Si a todo ello le añadimos un reparto que no está muy inspirado, el resultado final es una innecesaria película que no añade nada al legado de RHPS. Ya he mencionado que existe una versión extendida en DVD, pero, tras verla en VOD en Movistar+, lo cierto es que no me han quedado ganas de comprarla. Repito lo dicho al principio: una gran decepción.
 

1 jun. 2017

Muérete, bonita (Drop Dead Gorgeous)

 
Es una lástima que muchos escojan ignorar esta película basándose en el póster y el título. Una lástima y un error porque Muérete, bonita (Drop Dead Gorgeous, Michael Patrick Jann, 1999) es una fantástica comedia negra, narrada en mismo estilo que las divertidísimas This Is Spinal Tap (Rob Reiner, 1984) y Mascots (Christopher Guest, 2016).

El film adopta la forma de un falso documental que narra un concurso de belleza adolescente en un pequeño pueblo americano. Un concurso por el que algunas están dispuestas a matar para conseguir la corona. Para dar vida a las protagonistas tenemos a actrices populares en los 90 como Kirstie Alley, Ellen Barkin, Kirsten Dunst y Denise Richards, pero también actrices que entonces empezaban y que hoy son populares como la trágicamente desaparecida Brittany Murphy y una debutante Amy Adams. Además de secundarias de lujo como Allison Janney y Mindy Starling.

Para mostrar el absurdo mundo de las misses adolescentes el film utiliza un humor más negro que el petróleo. No solo las diversas muertes y las siguientes reacciones resultan muy divertidas, también tiene toques tan macabros como divertidos al presentar a la anterior ganadora, ahora ingresada en un hospital por anorexia, o como se le funde una lata de cerveza en la mano al personaje que interpreta Ellen Barkin tras sobrevivir a una explosión.

En el momento de su estreno el film fue un fracaso. Además de un póster poco inspirado, el tráiler tampoco es que resulte muy atractivo ni da una idea de lo corrosiva que es esta película, de hecho ofrece un argumento algo distinto al que realmente nos encontramos en la película. Por suerte, el boca a oreja la ha mantenido viva y está siendo continuamente descubierta y disfrutada (como espero que hagan muchas personas tras leer esto). En Drop Dead Gorgeous se ridiculiza el mundo de los concursos de belleza, pero también a los fanáticos de las armas, a los fanáticos religiosos, al patriotismo desaforado...

Es una película cuyo humor negro y corrosivo no falla en hacerme reír de principio a fin, muchas veces con sonoras carcajadas como las que provoca un número con la aparición especial de un particular Jesucristo. Por ello la recomiendo sin reservas, especialmente si os gustaron las mencionadas This Is Spinal Tap y Mascots.


30 may. 2017

Alien: Covenant (La novela)

 
Tras el pase de prensa de Alien: Covenant (Ridley Scott, 2017), lo primero que hice al llegar a casa fue entrar en Book Depository y comprar la novelización de la película escrita por Alan Dean Foster. Foster es todo un experto en novelizaciones y escribió también Alien, Aliens y Alien 3, además de tener a punto una novela que cuenta lo sucedido entre Prometheus (Ridley Scott, 2012) y Alien: Covenant.

El principal interés que tienen las novelizaciones es que normalmente se basan en versiones anteriores al guion que se acaba usando durante el rodaje y que, para alcanzar el largo de una novela, utilizan mucho material eliminado en el montaje final de la película. En el caso de Alien: Covenant, su principal interés radica en este último aspecto. Se extienden y se incluyen escenas eliminadas, aunque me llamó la atención que no se incluye en el texto ninguno de los prólogos que se pusieron en YouTube. Entiendo que, al escribir una novela que se centra en lo que sucede a partir del final de Prometheus se decidiera a no incluir esa escena en la novela, pero en el caso del prólogo centrado en presentar a la tripulación del Covenant me sorprendió que no se incluyera, ya que parecía una escena eliminada de la película. Por supuesto, en una novela puedes incluir la misma información que aparece en ese prólogo de otras formas.

De entre los detalles que aparecen en la novela y no en la película hay algunos curiosos como los daños que se inflingen los androides son mucho más destructivos y luego se autoreparan. Pero el más interesante es que la novela tiene un final algo distinto al de la película. Atención SPOILER: Mientras que en la película Daniels averigua al final que en realidad David es el androide que ha sobrevivido, en la novela no lo sabe, solo se revela a los lectores.

Si sois fans de la saga y os gustó Alien: Covenant, este libro resulta en una lectura interesante y entretenida. Aquellos que no estén interesados en el género o en esta saga de películas, no encontrarán muchos atractivos en su lectura.


29 may. 2017

The Void


En el pasado Festival de Sitges, el del 2016 para los lectores del futuro, The Void (Jeremy Gillespie, Steven Kostanski, 2016) fue una de las películas más anticipadas debido a las reacciones generadas por su paso en distintos festivales. Y cada vez que la veo, me parece que esa reputación está más que merecida. Si todavía no os habéis decidido a sumergiros en esta pesadilla, dejadme que intente convenceros.

Mientras se encuentra de patrulla una noche, el policía Daniel Carter (Aaron Poole) se encuentra con un hombre misterioso que parece herido de gravedad. Carter decide llevarlo a un hospital, pero la única opción es un hospital que está cerrando y con apenas personal, en el que también trabaja su mujer Allison (Kathleen Munroe). Muy pronto, extraños sucesos empiezan a tener lugar y el hospital se ve acosado por un extraño grupo de personas que parece pertenecer a una especie de culto. Y por extrañas criaturas. Y las cosas no hacen más que empeorar.

La pareja de directores formada por Jeremy Gillespie y Steven Kostanski era más conocida por sus incursiones en la parodia y la comedia con títulod como Father's Day (2011) o Manborg (2011), así que tal vez resulte sorprendente este giro hacia el puro terror cósmico. Pero, al igual que sus anteriores trabajos, esta película desprende amor por el género y los directores no ocultan sus influencias. La más evidente, está claro, es la obra de H. P. Lovecraft, pero también hay diversos guiños a clásicos como El más allá (...E tu vivrai nel terrore! L'aldilà, Lucio Fulci, 1981) y El príncipe de las tinieblas (Prince of Darkness, John Carpenter, 1987). De hecho, la influencia de John Carpenter se nota también en el inicio y el planteamiento que recuerdan al de Asalto en la comisaría del distrito 13 (Assault on Precinct 13, John Carpenter, 1976), cambiando la comisaría por un hospital (he escrito esto antes de oír el audiocomentario que hacen los directores, espero haber acertado).

Pero aunque, como es común en proyectos financiados en parte por crowdfunding, se expresa la pasión por el género y la reivindicación del cine de terror de los 80 con guiños, referencias y elaborados efectos especiales; eso no quiere decir que The Void sea un simple ejercicio de nostalgia sin personalidad (si así fuera no estaría escribiendo esto, para empezar). Esta película tiene una personalidad propia, con una rica mitología detrás que se va descubriendo a medida que avanza la trama. De hecho, uno de los elementos con los que más disfruté viendo este film es la manera en que vamos descubriendo todo al mismo tiempo que los protagonistas, sin saber ni entender al principio qué es lo que está pasando.

Otro gran acierto del film a destacar es la atmósfera inquietante que logra crear, atrapando al espectador en la misma pesadilla que sufren los protagonistas. Además, se nos ofrece una gran cantidad de momentos e imágenes perturbadoras que harán las delicias de los aficionados al terror cósmico y tentacular.

Estoy pensando que la próxima vez que vea esta película sea en sesión triple acompañada de El más allá y El príncipe de las tinieblas, aunque me preocupa que al hacerlo sea posible que se abra un agujero dimensional que provoque el fin del mundo (cosa que no deseo que pase por lo menos hasta que haya concluido la nueva Twin Peaks). En todo caso, los amantes del terror no deberían perderse The Void.


25 may. 2017

Te odiarás si te pierdes esta peli

 
A veces tengo la sensación de que seguir con este blog es un mandato divino. Que mi misión en la Tierra es compartir con los demás joyas como esta: Urufu gai: Moero ôkami-otoko (Kazuhiko Yamaguchi, 1975), una película japonesa inédita durante demasiado tiempo en esta parte del mundo, que acaba de ser editada en Blu-ray con el título Wolf Guy por Arrow Video.
 
Esta obra maestra está protagonizada por Shin'ichi Chiba, más conocido entre nosotros como Sonny Chiba. Chiba es Akira Inugami, el último superviviente de un clan de licántropos, que se dedica a vagar por Japón esperando que llegue el momento de vengar a su familia. El momento llegará cuando Inugami se vea envuelto en la investigación de unos extraños asesinatos de yakuzas, perpetrados al parecer por un tigre fantasma. Su implicación en este asunto provocará que Inugami se vea perseguido por una especie de CIA japonesa y viva todo un reguero de situaciones tan peligrosas como delirantes.
 
Wolf Guy se basa en el manga de Kazumasa Hirai. Estar basado en un manga puede que explique una de las características que más me ha llamado la atención de este film: su imposible mezcla de géneros. Arranca como lo que parece una película de  yakuzas, luego se transforma en una especie de thriller de espías para transformarse una vez más en una clásica narración de sangrienta venganza. En los primeros quince minutos de este film pasan más cosas que en muchas películas de dos horas.
 
El personaje al que da vida Chiba es un licántropo, un tío lobo como dice la traducción al inglés, pero no esperéis encontraros transformaciones de hombre a lobo en la película. El director Kazuhiko Yamaguchi, consciente de las limitaciones del presupuesto, decidió prescindir de complicadas transformaciones. En lugar de ello, lo que le sucede a Inugami es que adquiere una fuerza sobrehumana y se hace invulnerable, habilidades que usa para masacrar a sus enemigos, como Lobezno cuando le da un pronto. La decisión de Yamaguchi fue todo un acierto, ya que el film resulta tan trepidante, entretenido y absorbente que ni siquiera me di cuenta de que el tío lobo del título no se transformaba en lobo, mientras que una transformación cutre puede que sí me hubiese sacado de la película. Por otro lado, el personaje de Chiba tiene más amoríos que James Bond, cada giro en la historia se ve acompañado de una nueva partenaire femenina.
 
El ritmo frenético de la historia y la acción se ven redondeados por una banda sonora que mezcla funk y rock al más puro estilo setentero, número musical incluido, lo que acaba de redondear esta fantástica película. Un film de culto que engancha de principio a fin. Como ya he dicho: te odiarás a ti mismo/a si te pierdes esta joya.
 
 

19 may. 2017

I Am a Hero

 
A pesar de que durante mucho tiempo fui lector asiduo de manga, cada vez me costaba más encontrar series que me interesaran, hasta que prácticamente dejé de leerlo. I Am a Hero de Kengo Hanazawa fue la serie que me trajo de nuevo al manga. Cuando se empezó a publicar aquí ya escribí un artículo sobre ella para Underbrain Mgz (aquí), de modo que no me extenderé demasiado sobre ella. Baste decir que muchas de las cosas por las que me gusta leerlo también las encontré en su adaptación cinematográfica: I Am a Hero (2015) de Shinsuke Sato.

I Am a Hero cuenta la historia de Hideo Suzuki (Yô Ôizumi), un dibujante de manga mediocre cuya vida da un giro de 180º cuando una extraña epidemia se empieza a extender por Japón. Se trata de un virus que transforma a las personas en muertos vivientes sedientos de sangre. Hideo ve que ahora tiene la oportunidad de convertirse en el tipo de héroe que siempre ha soñado ser, sobretodo cuando se impone la tarea de proteger a la joven Hiromi (Kasumi Arimura). Lo que no será fácil en este nuevo mundo.

Así explicada, esta película no parece muy diferente de otras películas de zombi que se han estrenado en nuestras pantallas. Pero realmente lo es, por lo menos para alguien aburrido ya de las recientes y repetitivas películas zombis que han ofrecido los cineastas occidentales. Sato, director también de la adaptación de Gantz, se mantiene muy fiel al manga en lo que importa: el tono y los personajes. Cuando la película se puso en marcha, el manga todavía no había finalizado, así que se decidió adaptar una parte (además, su extensión no hace posible meterlo todo en una sola película). Teniendo esto en cuenta, también es bastante fiel trasladando momentos del manga directamente a la pantalla.

El director le imprime a I Am a Hero un ritmo frenético y trepidante, en particular en la fantástica escena de pánico en Tokyo, sabiendo cuando darle un respiro al espectador y hacer interesante el desarrollo dramático de los personajes. Como ya hemos mencionado, el film es fiel al tono del manga, así que entre el terror y la acción también hay muy efectivos momentos de comedia. Así, esta es una película que también disfrutarán enormemente aquellos que no han leído el manga y solo quieren ver una entretenida peli de zombis.


17 may. 2017

El hotel del horror (The City of the Dead)

 
He de admitir que no sabía nada de El hotel del horror (The City of the Dead, John Moxey, 1960) hasta que la vi anunciada en la newsletter de Arrow Video. En un impulso me hice con ella y fue todo un acierto, ya que ha resultado ser un deliciosamente inquietante descubrimiento.

Nan Barlow (Venetia Stevenson) se dirige a Whitewood, un pequeño pueblo de Nueva Inglaterra, por recomendación de su profesor, Alan Driscoll (Christopher Lee), con el objetivo de estudiar la antigua presencia de brujería en la zona. Muy pronto, Nan descubre que la brujería del lugar no forma parte del pasado.

Esta modesta producción se considera históricamente como un precedente de la creación de la Amicus, una productora de películas de terror rival de la Hammer, ya que fue producida, entre otros, por Milton Subotsky y Max Rosenberg, creadores de esta mítica compañía. Subotsky ideó la historia que luego convertiría en guion George Baxt. Además de este apunte histórico, a los espectadores actuales les llamará la atención dos cosas: un inicio que recuerda a La máscara del demonio (La maschera del demonio, Mario Bava, 1960) y algunos giros que recuerdan a Psicosis (Psycho, Alfred Hitchcock, 1960).

Sin embargo, estas coincidencias son justo eso: coincidencias. La máscara del demonio y The City of the Dead fueron coincidentes en el tiempo y no era posible que los realizadores de una vieran la otra y se inspiraran. Las coincidencias con Psicosis llaman aún más la atención, porque The City of the Dead se empezó a rodar ANTES que Psicosis (y el libro tiene una estructura distinta a la de la película). Además, The City of the Dead no se estrenó en Estados Unidos hasta 1963, recortada y con el horrible título Horror Hotel (imagino que de aquí sale el igualmente pésimo y absurdo título castellano), siendo injustamente acusada de ser una copia de Psicosis. Estas coincidencias se originan por ciertos recursos narrativos semejantes pero con distintos objetivos. En el caso de City of the Dead, para aumentar la sensación de amenaza y terror, de inminente catástrofe (un truco que Joss Whedon ha usado a menudo).

Dejando de lado estas coincidencias, The City of the Dead es un modesto pero fantástico filme de terror, que basa su efectividad en una opresiva e inquietante atmósfera de toques lovecraftianos. Moxell nos sumerge en un perturbador pueblo rodeado de una omnipresente niebla, en el que continuamente nos encontramos bajo el escrutinio de sus misteriosos habitantes. Esta atmósfera contribuye en gran parte a la efectividad de la película, aunque los aficionados al terror más habituados a la sangre y la acción puede que la encuentren floja. Personalmente, yo disfruto enormemente con una buena y clásica película de terror si sabe crear una atmósfera absorbente como la que encontramos en esta película. Todo un clásico a descubrir.